Bella se sintió angustiada y fue a un bar a beber. Al caer la noche, el bar estaba bullicioso.
Perfumes baratos y ropa reveladora llenaban todo el bar, sin faltar hombres y mujeres abrazados estrechamente, moviendo sus cuerpos al ritmo de la música bajo las luces estroboscópicas, bailando sensualmente. Todo el espacio tenía una sensación de ambigüedad barata.
Bella quería precisamente esa sensación.
En su juventud, ella también había sido muy rebelde, pero después se había ido conteniendo poco a