Damián mantuvo su compostura habitual, incluso sonriendo con ternura.
—Sí, hace unos días que regresé.
—Al saber de los problemas en la familia de Miguel, invité a Selene a comer algunas veces. Este lugar tiene un ambiente muy agradable.
...
Si pudiera, Aitana realmente habría querido tomar el candelabro y abrirle un agujero en la cabeza.
Se contuvo y salió del restaurante con Selene.
Damián había recogido a Selene para cenar. Aitana paró un taxi y le dio la dirección al conductor.
Selene, averg