Aitana no iría a Puerto Real.
Colgó el teléfono de inmediato.
Después, miró su móvil durante largo rato, desconcertada. Así que Damián no hablaba en serio sobre el divorcio, su aparente facilidad para dejarla ir no era más que una estrategia temporal, y sus emotivas palabras en el tribunal, solo una actuación.
¡Qué gran actor era!
...
Al atardecer, Aitana hizo una visita a los Uribe.
El crepúsculo era espléndido, como si un telón multicolor hubiera caído sobre el horizonte. Las dos hileras de pl