Tribunal de Palmas Doradas.
Todos los periodistas de la ciudad habían acudido.
La entrada del tribunal estaba abarrotada, innumerables flashes apuntaban hacia un automóvil negro, esperando capturar el momento en que Damián descendiera, seguramente para viralizarlo en todas las redes.
Dentro del vehículo negro, Milena giró la cabeza para preguntar: —Señor Balmaceda, ¿quiere que enviemos seguridad para detenerlos? Los reporteros están transmitiendo en vivo, temo que afecte su reputación.
Damián se