Chloe Donovan
El peso del trofeo de cristal en mis manos era ridículo comparado con la opresión que sentía en el pecho. Las luces de la galería me cegaban, y los aplausos me llegaban como un zumbido lejano y molesto. Lo único que quería era correr, escapar de este escenario, de las miradas posesivas de Dominic y de la presencia venenosa de los fantasmas de mi pasado.
Bajé los escalones con la barbilla en alto, intentando que mis piernas no temblaran. Pero antes de que pudiera alcanzar el refugi