Capítulo 105: Arrepentida.
Dentro del carruaje, Lady Caroline, atada y con los ojos vendados, lloraba sin saber lo que sucedía.
El viento azotaba el exterior, de repente un ataque de flechas llovió sobre ellos desde las colinas boscosas.
¡SLANK! ¡SLANK!
El carruaje se detuvo abruptamente.
¡PUUUM!
Las puertas se abrieron, revelando sombras amenazadoras de hombres en armaduras oscuras.
Ellos levantaron con cuidado a Caroline, y mientras la sacaban, ella temía por su bebé, aferrando sus manos a su vientre crecid