Capítulo 25. Bicho raro
POV ALEJANDRO
Tengo todas las miradas sobre mí, la tensión es palpable en el aire y puede cortar hasta un jodido papel y agradezco cuando una azafata aparece en el momento justo con un carrito y cada uno vuelve a lo suyo, tratando de disimular.
Yo comienzo a revisar correos en mi teléfono, tratando de ocupar mi mente en lo importante, pero por el rabillo del ojo puedo notar como ella me mira.
—¿Podrías dejar de mirarme cómo si fuera un bicho raro? —hablo en voz baja, solo para nosotros.
—Podría