Capítulo 17. Una decisión impulsiva
POV ALEJANDRO
Me levanto y voy hasta mi escritorio para tocar el intercomunicador que me comunica en línea directa con ella.
—Señorita Bradford, venga a mi oficina.
Adiós los modales. No puedo ser blando con ella. Por mi propia paz mental, debo establecer límites.
Pasa un minuto entero en el que no sé qué carajos hacía, antes de entrar a mi oficina.
—¿Todo un minuto entero para llegar aquí? —enarco una ceja mientras cierro unos archivos en mi computadora—. Su escritorio está al lado de la puerta