La fiesta se traslada hacia dentro de la mansión luego del acto civil.
Evelyn se siente realmente aturdida la mayor parte del tiempo, recibiendo felicitaciones de personas de quienes ni siquiera sabe el nombre. La abrazan, besan su mejilla e incluso preguntan por su vida, pero no hay nada real. Lo único que Evelyn siente como verdad es el brazo e Wilhelm sobre su cintura. No la ha dejado desde que la ha besado y definitivamente se está recostando sobre ella, aceptando los cumplidos como un homb