Respiré profundo un par de veces para calmarme porque este no era el momento de armar un escándalo y mucho menos de pelear con su familia. Así que decidí dejarlo pasar, porque ellos no tienen voz ni voto, ella es mi esposa y hasta que no esté cien por ciento recuperada, no me iré. Pasé a donde el doctor, retiro las indicaciones y me dirijo al apartamento para arreglar todo, pero noto que aquí va a ser casi imposible, que se movilice con una silla de ruedas… Así que llamo a una agencia de bienes