Nathanael había dejado todas sus energías dentro del hermoso cuerpo de Vanessa, el hombre estaba agotado por toda la actividad sexual que habían tenido, se había esmerado como nunca en su vida en satisfacer por completo a la mujercita que le causaba tantos dolores de cabeza, a esa de la que no podía apartar sus grises ojos o ya la estaban intentando matar o hacer daño.
Vanessa, se despertó e inmediatamente el dolor en su cuerpo le hizo recordar la intensa noche que había pasado con Nathanael, s