Jael escuchó atento la orden de su jefe y amigo, él por supuesto que la cumpliría al pie de la letra, quién quiera que fuera ese hombre había hecho mal en ponerse en el camino del Boss sin medir las consecuencias, Jael sabía que Nathanael era justo, si había ordenado dejarlo en la ruina debía tener una buena razón
El mano derecha volteó a ver a la mujer que había sido su gran amor, ninguna dama de compañía o cualquier otra mujer hermosa significaba para él lo que Mariela, solo la había amado a