Jade estaba furiosa, el gatito se había vuelto su adoración, no estaba dispuesta a dejárselo quitar, ella no tuvo más remedio que aceptar las condiciones del mafioso
Nathan llamó al gato bebé, como si supiese de quién se trataba, el mínimo se acercó a él buscando cariño, el mafioso lo levantó y comenzó a acariciarlo, se veían tan adorables, como padre e hijo
— ¿Qué? ¿qué quieres quedarte conmigo? démosle una oportunidad a tu madre, ella será la encargada de cuidarte y te tendrá viviendo en su c