Lombardo, no descansaba en su búsqueda con estella, lo que ellos habían vivido no se podía quedar así sin que le diera una explicación, él la amaba, ella lo amaba a él, ¿por qué demonios iba a casarse con el imbécil de Nathaniel Castrioli
El CEO por fin dió con la dirección del lugar donde se encontraba su mujer, él estacionó su coche esperando con paciencia, sabía que la vería en algún momento y así fue, un auto llegó con ella, pronto se puso frente al vehículo
— ¡Bájate, tenemos que hablar!