Nicolai como siempre estaba a favor de su jefe, es verdad que no estaba de acuerdo en las malas decisiones que tomó, pero le había jurado lealtad y no pensaba faltar a su palabra, estaría con él hasta el final
— Nicolai... el mano derecha del ruso, seguro sabes quién soy, ¿cierto? no se te ocurra mover un puto dedo por qué te mando al infierno junto con tus hombres, esto es algo que el Boss de América ajustará con el ruso Antuan, así que nadie se meta — Jael ya había dado la órden, dejarían que