Los gritos de terror de la señora Castrioli, se escuchaban por toda la cafetería, nunca había visto a su nieto en una situación tan vulnerable antes, él siempre era muy cuidadoso donde quiera que iba, su seguridad era siempre lo primero, pero ahora lo estaba viendo retorcerse en el piso.
Unos fuertes siseos de ardor y dolor se escuchaban salir de la garganta del CEO, Vanessa, corrió a quitarle el saco y la fina camisa que ahora estaban completamente dañadas, ella trataba de impedir que el ácido