Parecía que a Vanessa, el destino le tenía preparada mucho más de lo que ya le había mandado, el CEO Castrioli, la había salvado de quedar desfigurada o muerta, sí, pero ahora Nathanael se sentiría con el derecho de hacerla firmar un contrato por saber que tiene una deuda de vida con él y eso estaba más que jodido
— Ya le agradecí por salvarme, he curado sus heridas, no puedo darle más de mí, tengo que regresar al café a trabajar, mi jefe va a molestarse conmigo
— ¿Habla del jefe que está perdid