El imponente hombre tenía la costumbre de ponerla en jaque, Vanessa, aunque la fuerte presencia del CEO la intimidaba, luchaba contra él, su instinto le decía que si no se defendía ese zorro se la comería completa como si fuera un indefenso conejo
— Yo... estoy segura que no le quedarán marcas y que pronto esté desagradable accidente será solo un mal recuerdo, ahora dígame, ¿por cuánto tiempo será el contrato que firmaré con usted para ser la enfermera de sus hijos? necesito saber
— ¿Acaso tie