La mañana siguiente...
Gianna.
Había pasado la noche más increíble de mi vida, Mikhail era un hombre que te hacía sentir en las nubes en cuestión de minutos. Era la persona más atenta que pude conocer y simplemente ya me encantaba.
Podría ser un problema, pero de verdad, ya no me importaba.
Ese hombre me gustaba y no podía negarlo más.
Esta mañana llegamos a un acuerdo de encontrarnos hoy en el centro comercial para comprar un vestido para la boda de su primo. Se casaba esta tarde y teníamos qu