A la mañana siguiente...
Gianna.
Obviaremos la parte en donde besé a Mikhail, en donde cometí el error más extraño de mi vida y siento una vergüenza interna gigantesca.
Había llegado temprano para presentar el plan de negocios que hice junto al ser que no mencionaré, para evitar ponerme más nerviosa de lo que ya estaba. Todas las personas habían quedado encantadas y había recibido elogios de mi supervisor. Mis compañeros por primera vez en varios días se pusieron de mi lado y obviaron los probl