Volví al comedor, Amery estaba de espaldas observando un cuadro de frutas que colgaba de la pared. Aunque intente controlarme fue mucho más fuertes las emociones que estaba comiéndome las entrañas ahora, una mezcla de miedo con felicidad y un poco de coraje, estaban cerca de Peter, intente controlarme pero mi rostro mantenía una expresión de angustia.
Mi felicidad no apartaba los pensamientos negativos, de qué manera esto podría salir mal. Volví a sollozar, aunque fue muy quedo fue suficiente p