Camine de un lado al otro en la habitación, no podía estar ni un minuto en paz con Peter en mis brazos, ¿Por qué? debía estar angustiada de nuevo. Me acerque a la cama y tome a Peter.
Lo cubrí de beso. Era mío, solo mío,
—Cálmate Helen, él no puede quitarte a Peter —lo decía con tanta seguridad, pero el era padre de Peter, habia una orden para realizar una prueba de ADN.
Era un cretino, aun recordaba sus palabras
“Por mi pueden pudrirse” .
—Es que no lo conoces, es un tramposo, un mentiroso, y