Sus ojos se entristecieron
Amery me tomo de la muñeca llevándome hacia la puerta, como no me apretó muy fuerte saque mi mano de su agarre y regrese a la mesa, pero el detective no me dejaría volver a hacer ninguna pregunta, me tomo de la cintra y me saco de ahí, aunque grite y patalee no conseguí volver a acércame al supuesto asesino de mi hijo.
—Suéltala. —escuche gritar Vicenzo, quien era arrastrado y empujado por Drago, no era posible que me defendiera.
No solo nos sacaron de la sala de in