Como iba a confiar de nuevo en alguien que antes se presentó ser tan amable y me traiciono ahora estaba demente, y todos tenían un motivo. La desesperación que en sus movimientos y en sus palabras demostraban me hacían creer que Archi temía de vedad terminar en prisión. Ser el culpable de algo que no cometió.
—¿Quién fue, dímelo?
—No, —dudo — si antes no me prometes que me ayudaras a limpiar mi nombre, si yo te doy el nombre esa persona me hundirá puede tener pruebas más pruebas falsas. Tu sald