30. Capítulo
Pero luego se alejó rápidamente dejándola aturdida con su perfume. Aquello estaba afectando su estabilidad mental y no creía ser capaz de soportarlo.
La muchacha se mostraba incrédula ante su invitación, es que no parecía real. Se le quedó mirando curiosa creyendo que probablemente le estaba gastando una broma, pero la expresión de Nickolas hizo que descartara lo que pensó.
Suspiró hondo.
—¿Eh? —frunció el ceño confundida—. ¿Solo nosotros? No comprendo...
No parecía ser necesario para mantene