29. Capítulo
Entró de prisa a la habitación cerrando la puerta con pestillo, se dejó caer en la cama junto a su pequeño que apenas reconoció a su madre y su llanto cesó. Lo cargó entre sus brazos colocándolo encima de su pecho mientras acariciaba su cabecita para lograr calmarlo. Su bebé fue quedándose dormido sintiéndose tranquilo con la presencia de la joven.
Suspiró aliviada.
Si no hubiera sido por el inesperado llanto de Natt, seguramente estaría aún en la habitación de Nickolas siendo interrogada por