“El problema de despertar… es que ya no puedes volver a dormir.”
Eirin permanecía sentada frente al ventanal de su habitación, con el abrigo aún puesto. No podía recordar cuándo exactamente había entrado en casa. Estaba segura de que sus pies la habían guiado como un autómata. No quería regresar. Deseaba permanecer en el departamento con Ethan por muy sucio que estuviera. Para ella cualquier lugar era mejor que tener a Orestes cerca. Pero por insistencia de Ethan terminó guiados sus pasos de vu