Algo andaba mal. Lo supe desde el instante en el que Lowen me dejó en el centro del casino y corrió detrás de Khail con rostro impacible.
Ya no era la rubia con sonrisa hermosa que se mantenía cerca de mi solo para hacerme compañía.
En ese momento parecía menos humana y entendí que la otra personalidad de Lowen había salido a la luz.
¿Pero por qué? Según entendía ella solo aparecía si las cosas andaban mal.
Y al notar que los hombres de Khail se dispersaban alrededor de la sala rodeándome de ci