—La bruja hija del gobernador publicó en sus redes sociales que estaba en el mismo club que tú, tus admiradores están afuera.
Y sabía que con eso se refería a los malditos paparazzi que hacían mi vida más imposible de lo que ya era.
Me giré hacia Dalia y vi la confusión en su rostro cuando hice que me mirara para limpiar el rastro de labial de su boca y peiné un poco su cabello para que se viera presentable.
Aunque para mi estaba perfecta así, pero no quería que los medios la destruyeran en su