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Capítulo treinta y uno 

Caigo rendida sobre él y mi respiración se vuelve anormal, inmediatamente todo a mi al rededor comienza a dar vueltas y entre cierro mis ojos. 

—¿Irina?—veo a Amir jalarme de un lado a otro—¿bebé? —me suelta sobre la cama y examina mi cuerpo. 

Todo empieza a tener puntitos y puedo ver como mi mundo comienza a ponerse negro. Cierro los ojos y me entra un d

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