34. No involucrarse sentimentalmente.
Zamir miraba a su mamá con los ojitos muy abiertos.
—¿Entonces significa que no nos iremos por ahora?
—Por ahora no, cariño. Pero sí, en algún momento tendremos que irnos.
El niño bajó la mirada, pensativo.
—¿Y mi papito?
—Me imagino que él irá a visitarte… y cuando se pueda, vendremos aquí también.
El pequeño frunció el ceño con tristeza.
—Yo no me quiero alejar de mi papito, mami. Me agrada mucho, es muy bueno conmigo… y se nota que me quiere muchísimo. Diosito le tocó su corazoncito —dijo, l