*—Theo:
La cena resultó ser un éxito, y aunque el momento intenso de la ligera confesión seguía en sus mentes, ambos encontraron consuelo y alegría en la compañía mutua.
A la hora de dormir, cada quien se fue por su lado y al estar en la soledad de su habitación, Theo se sintió algo abrumado y la ansiedad le hizo devolver la cena. Theo después yacía tumbado en la cama, tratando de calmar su respiración luego de la incómoda experiencia de vomitar. La cena que había preparado con Luna le había s