Maxine no se atrevió a pronunciar una palabra más.
Arrodillada en el suelo, bajó la cabeza avergonzada y esperó el castigo de Tobias.
Con una expresión furiosa, Tobias levantó la palma de la mano en la que reunió Energía Verdadera. Sin embargo, no se atrevió a golpearla.
“Ay...”, suspiró Tobias luego de un rato, retrayendo su palma.
James trató de ayudar a Maxine a levantarse, pero ella se negó.
No se atrevió a ponerse de pie sin el permiso de Tobias.
James miró a Tobias, quien todav