James tenía muchas preguntas, pero no había nadie para responderlas.
Quería empujar la tapa del ataúd para salir de la tumba.
Sin embargo, sentía un dolor insoportable, incluso con el más mínimo movimiento.
Su cuerpo estaba herido por el poder del Camino Celestial. Aunque podía regenerar su carne y sangre, las heridas en sus huesos aún permanecían.
"Ahh!".
Gotas de sudor se formaron en la frente de James. Respiró hondo para tranquilizarse.
James yacía en el ataúd inmóvil.
Tenía tanto do