“¿Qué pasa si pierdes?”. Simon entrecerró los ojos y miró al oponente enmascarado.
A pesar de todo, todavía mantenía su compostura. También era evidente que consideraba débil al líder de la Secta Celestial.
“Si pierdo, me iré con mis discípulos de inmediato y no volveré a poner un pie en la Secta del Monte Trueno”.
“Me temo que no es un trato justo. Ya que trajiste la lucha hasta nuestro territorio, tendrás que estar preparado para pagar el precio”. El rostro de Simon se oscureció, y su cuerp