La mirada de Simon se desvió de nuevo hacia la Espada Malévola en manos de Thea.
Conocía por experiencia propia lo aterradora que era la espada.
En la Caverna de la Nieve, la espada casi lo poseyó cuando la tomó.
La espada podía afectar y controlar el corazón y la mente de una persona. Era una espada extremadamente valiosa e inusual. Desde que su fuerza se perfeccionó hasta alcanzar un nivel superior, Simon confiaba en poder controlar la Espada Malévola.
“Thomas, dámela. No puedes controlar