Capítulo 38
|| Punto de vista de Bellona ||
«¡Aún tienes deudas, pequeña tigresa! ¿Te acuerdas?».
Me tiró sobre la cama nada más volver de la casa de los Siesta. Todo el tiempo estuve intentando contarle mi acuerdo con los Vitale. No me atreví a decírselo. Una parte de mí temía que volviera a decepcionarse conmigo. Otra parte me decía que él no era una persona importante a la que contárselo.
Con estas emociones encontradas, llegamos juntos a casa y me encontré acorralada. Él seguía enfadado por