Capítulo 160
|| PUNTO DE VISTA DE REINALDO ||
Me paré frente al espejo alto de mi suite privada mientras mis ayudantes se movían a mi alrededor en un silencio ensayado. Las apariciones públicas nunca me resultaron extrañas, pero esa mañana el ambiente se sentía más tenso, casi expectante.
Un oficial de seguridad me ajustó el puño de la camisa.
—Alteza, el convoy estará listo en veinte minutos.
Asentí con la cabeza, sin apartar la mirada de mi reflejo. El príncipe heredero que me devolvía la mirada parecía sereno, controlado, exactamente lo que el público necesitaba ver. Nunca podrían ver lo que se escondía bajo la superficie.
Justo cuando iba a coger los guantes, mi teléfono vibró sobre la mesa.
El nombre que parpadeaba en la pantalla me hizo apretar la mandíbula.
Francis.
Lo cogí inmediatamente.
—Habla.
Su voz era baja y urgente, despojada de su habitual arrogancia.
—Tienes que escuchar con atención, Reinaldo.
Mi mano se detuvo.
—¿Qué pasa?
—Hay información fiable —dijo, haciendo una