Capítulo 148
|| PUNTO DE VISTA DE REINALDO ||
Estaba delante del espejo con mi traje de novio, ajustándome los puños que no se quedaban rectos, cuando el mundo se acabó a mis espaldas.
La habitación olía ligeramente a flores y almidón, a tela nueva y viejas esperanzas. Había rosas blancas sobre la mesa, con pétalos perfectos, intactos. Recuerdo haber pensado, absurdamente, que Anna regañaría a quien hubiera elegido el blanco, porque ella prefería las flores silvestres: desordenadas, vivas, impe