Darryl se rio para sus adentros mientras observaba la vacilación de Cormac y no pudo evitar decir: “He refinado el elixir, Cormac. No puedo hacer nada si aún no me crees”.
Entonces, fingió arrojar el elixir al fuego y dijo: “Vaya, creía que estaba siendo sincero, pero no esperaba que solo iba a recibir sospechas y acusaciones. Olvídalo. No quiero esta píldora-”.
No quería destruir la píldora, sino solo asustar a Cormac. Darryl sabía que Cormac parecía haber visto a través de todo en el mundo,