Mundo ficciónIniciar sesiónNueva York, Estados Unidos.
Joseph Brown entró en la oficina de Peterson con una expresión de alegría en su cara.
−Señor, necesito que venga a ver esto −le dijo, entusiasmado.
Peterson siguió a Brown hasta su estación y éste le mostró lo que había hecho.
−Me costó un poco −comenzó−, pero hice un barrido general de todas las c&aa







