Parece que el destino puede jugar contigo más de una vez y unirte a la persona que aunque jures no querer volver a ver pero que sin embargo te ponen a latir el corazón de manera desbocada, tus sentidos se despiertan y se agudizan, y tus pupilas se convierten en dos corazones brillantes
Valentino, hacía meses que nada hacía que su corazón latiera tan acelerado, Isabella estaba tan hermosa ese día en un vestido azul turquesa de falda amplia hasta las rodillas, sus femeninas zapatillas le combinaba