Mundo ficciónIniciar sesiónBianca.
La moto se detuvo en un callejón de la ciudad, después de unos minutos pudimos llegar a una ciudad cercana al palacio. El mercado aún estaba abierto por lo que decidimos entrar y comprar provisiones. Giovanni en ningún momento soltó mi mano, tan solo se tomó tiempo de esconder la moto y fuimos juntos a caminar.
Parecía como si no hubiera pasado nada.







