Mundo ficciónIniciar sesiónSilencio.
Solo había silencio y esa poderosa voz suya.
—Haremos una cosa —miró a Asim—. Dame a mi mujer y tal vez me replantee dejaros con vida a todos.
Me moví para correr hacia él, pero el cuerpo de Asim me lo impidió.
—No haré tal cosa —negó él.
Don lamió sus labios con aburrimiento. De un momento a otro una bala surcó en el aire e impactó en el pech







