Mundo ficciónIniciar sesiónUna sonrisa curvada decoró mi rostro.
Al rato de esperar, una chica vino con un montón de accesorios, como no había buscado nada en el armario, me coloqué lo primero que me dio.
Un top lleno de pedrería que resaltaba mi busto y una falda de una tela fina, que dejaba una pierna al descubierto. El color celeste sentaba bien a mi piel. Mi accesorio fue una espada.
Cuando estuve lista, la chica me llevo con ella hasta la habitación de







