EVELESSA
—¿Qué demonios está pasando? ¿Por qué está todo tan extraño en el campus hoy?
Salgo al pasillo, mis sentidos expandiéndose, mi mente escaneando en busca de la más mínima perturbación. Una onda de magia Fey danza tenuemente; desconocida, contaminada y, sin embargo, extrañamente familiar. Se me oprime el corazón. Mis hijos se agrupan a mi lado al sentir mi tensión, sus pequeñas manos apretando las mías. Alexander y Alexis intercambian miradas inquietas, con sus propios sentidos alerta.
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