En ese momento, otro sonido, ronco pero claro, cortó el silencio. "¿Por qué lloras? La luz de la luna es tan hermosa, y es raro que te lleve a dar un paseo..."
"mmh...", quiero decir que quería ver el paisaje de la pradera, no... ¡Ah..." No esperaba que Lucio la empujara repentinamente con fuerza mientras el caballo brincaba, haciendo que un gemido escapara de sus labios. Luego vinieron una serie de gemidos y suspiros. A medida que los baches se volvían más intensos, ella no se preocupaba por d