—Riqui, ¿por qué no te vas a la planta negativa a echar unas partidas? Has estado obsesionado con el trabajo todos estos años, ¿quieres relajarte? He oído que Oestelanda ha invitado al magnate de casinos, así que incluso puedes echar unas partidas con él entonces.
Ricardo pensó en Aria en su habitación y se negó en redondo, —No.
Salieron del ascensor y tenían que atravesar el vestíbulo de la planta baja para llegar al alojamiento del otro lado.
Seguía lloviendo fuera de la sala.
—Ricardo.
Rosalí