—Magnolia, Iván (el hijo de Lidia) trabaja ahora de mensajero, conoce bien el negocio de la mensajería.
Era un mensajero, así que podía averiguar dónde vivía Yolanda.
Lidia e Isabel dijeron tanto en el ascensor para pedirle el dinero a Yolanda.
Magnolia las entendió, pero no quiso hacerles caso, y Yolanda era muy simple y no podía entender lo que se decía.
Al final, estas dos mujeres solo pudieron callarse.
Lidia dirigió una mirada furtiva a la pulsera que llevaba su hermana, revelando un toque