Ricardo vio la incredulidad en sus ojos y se sintió ofendido: ¿estaba tan desagradable en sus ojos?
El hombre levantó la vista, —o qué, no es mi hijo, ¿qué sentido tiene quedarse?
Cuando Magnolia escuchó estas palabras, se miró el vientre, rompiendo a llorar.
¿Perdió a su bebé?
Ricardo vio a Magnolia llorando y al instante pensó que la broma no era buena y dijo, —no llores.
Acababa de hablar, Magnolia se bajó de repente de la cama y se abalanzó sobre él, —¡Ricardo, te mataré!
Ricardo la vio lanz